Reino Unido indemniza por crímenes durante colonización

Iadeg E577
Reino Unido indemniza por crímenes durante colonización
Hispan Tv
07/05/2013

Veteranos del movimiento independentista en Kenia podrían recibir compensación por los crímenes que sufrieron durante los años 50 a manos de las autoridades colonialistas británicas. Reino Unido quiere alcanzar un acuerdo para poder cerrar este caso que ha dejado al descubierto un historial vergonzoso de tortura y maltrato...

Los veteranos del movimiento independentista Mau Mau en Kenia tienen otra razón para celebrar pues están cerca de obtener indemnización por el sufrimiento que vivieron a manos de las autoridades colonialistas británicas durante la década de los 50.

Esta negociación llega meses después de que un tribunal superior en Londres determinase que la evidencia de maltrato y tortura era admisible en relación al caso de tres de los sobrevivientes, quienes se han embarcado en un largo proceso legal en representación de miles de kenianos.

Entre 1951 y 1960 miles de kenianos fueron perseguidos y represaliados por su apoyo a la llamada insurgencia Mau Mau, un movimiento contrario a la presencia británica en Kenia y que se convirtió en el impulso para la independencia de ese país. Hombres mujeres y niños fueron encerrados en campos de concentración donde se cometían viles actos de tortura y maltrato.

De llegarse a un acuerdo de compensación, se sentaría un precedente legal histórico que allanaría el camino de miles de víctimas no solo en Kenia, sino también en otras excolonias británicas... Con una larga historia de colonización, el Reino Unido se enfrenta a una gran preocupación, pues probablemente habrá más denuncias judiciales por los crímenes del imperio británico durante la era colonizadora.

Se estima que más de 10 mil kenianos podrían recibir compensación económica si se llega a un acuerdo, lo que le costaría al gobierno británico decenas de millones de libras. Además de que otras excolonias británicas como Chipre, Yemen, Suazilandia o Guyana podrían ver motivación en este caso y exponer su propio sufrimiento a manos de sus excolonizadores británicos.

Diplomático ruso vincula crisis de Mali con invasión a Libia

Iadeg E572
Diplomático ruso vincula crisis de Mali con invasión a Libia           


Moscú, 11 feb (PL) La escalada de violencia con la que Francia justifica su intervención militar en Mali es un efecto colateral en un país vecino de la agresión contra Libia, sostuvo hoy aquí una fuente diplomática.
Nadie controlaba esas armas, lo cual ha creado una situación peligrosa en los países fronterizos con el territorio libio, aseguró en entrevista exclusiva a Russia Today el representante permanente ruso ante la ONU, Vitali Churkin.

El diplomático afirmó que existen motivos para pensar que en el ataque terrorista registrado recientemente en una zona de Argelia cercana a Libia participaron terroristas o armas provenientes de este último país.

Contra Irán, estimó Churkin, un ataque militar sería un paso irracional y peligroso. Después de esa agresión no habría más conversaciones con Teherán y se perderían todas las posibilidades de negociación política, subrayó enfático.

Insistió en la importancia de que Estados Unidos e Israel no lancen un ataque contra el territorio iraní.

Espero que el sentido común y los argumentos sólidos puedan detenerlos, porque sería lo peor que se puede hacer, advirtió.

Churkin subrayó que Moscú tiene esperanzas en las próximas negociaciones con Iran del grupo de los seis mediadores internacionales (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia más Alemania), previstas para finales de febrero en Kazjstán.

Observó, sin embargo, que algunos de estos interlocutores actúan de manera contraproducente, pues además de las sanciones del Consejo de Seguridad imponen toda clase de castigos unilaterales.

Creemos que no son necesarias, opinó el embajador.

Respecto a Siria, Churkin denunció la responsabilidad de las autoridades estadounidenses, a pesar de que decidieron no ensuciarse las manos y no suministrar directamente armas a los opositores violentos.

Estados Unidos es una poderosa nación que ejerce una gran influencia en países como Qatar, principal proveedor de armamento según las informaciones, y fuente de apoyo a los grupos armados antigubernamentales, reflexionó. Si Washington ejerciera una política coherente y firme en este ámbito, podría utilizar su influencia en los países que dan armas a la oposición siria, aclaró el embajador.

Churkin alertó sobre la preocupación de Moscú por las amenazas incesantes contra Damasco por el supuesto uso de armas químicas.

Parece que alguien busca un pretexto adecuado para la intervención militar, indicó, para agregar que este tipo de retórica puede empujar a la oposición a tratar de organizar una provocación relacionada con el uso de ese tipo de armamento.

La invasión a Mali despabila a EE.UU.

Iadeg E572
La invasión a Mali despabila a EE.UU.

Pag.12  3/2/2013
Juan Gelman
Es verdad que la Casa Blanca nunca estuvo dormida respecto al Africa: entre otras cosas, viene entrenando a tropas de 34 países y el Comando Estadounidense para Africa (Africom, por sus siglas en inglés) con sede en Stuttgart, encargado de los operativos militares “para apoyar la democracia y la libertad” en el continente negro, ha instalado numerosas bases que llevan el nombre gentil de “locaciones cooperativas de seguridad”. Pero la invasión francesa de Mali abrió las puertas para concretar la denominada “lucha contra el terrorismo” en Africa. Es decir, la guerra, como en Irak, como en Afganistán.
Enfrentar la amenaza de Al Qaida es, como de costumbre, la consigna que enarbolan Washington y París, su socio menor en la OTAN. Pero la cuestión no es tan clara. Como señala Patrick Cockburn, ex corresponsal en Medio Oriente del Financial Times: “La insurgencia nacionalista tuareg, y no el islamismo radical, es el corazón de la crisis en Mali. ¿Qué está haciendo AQIM (nombre del grupo jihadista presuntamente afín a Al Qaida) en el norte de Mali, que nunca fue en el pasado un bastión de los fundamentalistas? AQIM es un movimiento que emergió de la guerra civil de los ’90 en Argelia. Fundado en 1998, sus miembros se trasladaron al norte de Mali en el 2003, cuyo gobierno los consideró una contrapartida de los separatistas tuareg” (www.counterpunch.org, 21-1-13).
En efecto, el gobierno maliense no sólo ha tolerado los operativos de AQIM en la última década: también sacó provecho de los secuestros y del narcotráfico practicados por los falafistas jihadistas. Siempre desvió a AQIM la ayuda militar internacional recibida para impedir el secesionismo tuareg. Agrupados en el Movimiento Nacional por la Liberación de Azawad (MNLA, por sus siglas en inglés), los tuaregs se rebelaron en el 2012, desalojaron del norte de Mali a las tropas del ejército y declararon la independencia de Azawad, un territorio que comprende el 60 por ciento del país. El gobierno maliense usó a AQIM para combatir al MNLA, que se caracteriza por su laicismo.
Es confusa además la relación de AQIM con Al Qaida. “A menudo se lo describe como una ‘rama’ de la central de Al Qaida a la que Osama bin Laden dio fama”, señala The Washington Post. Agrega: “Es muy difícil conocer la conexión exacta entre los líderes de AQIM en Argelia y los que operan muy lejos en Irak y Afganistán. Pero la trayectoria de AQIM sugiere que sobre todo actúa por cuestiones locales, más que en función de la ‘jihad global’ que impulsa la central de Al Qaida” (www.washingtonpost.com, 17-1-13).
Francia combate ahora contra AQIM y, en particular, contra el MNLA. Es que el separatismo tuareg podría ganar adeptos en las naciones vecinas. Azawad, que alguna vez fuera un Estado no reconocido, abarca zonas del norte maliense, pero también del norte de Níger, el sur de Argelia y el sur de Libia. Y muy cerca, en Níger, Francia explota dos minas de uranio que satisfacen el 30 por ciento del abastecimiento de su sistema nuclear, que proporciona el 75 por ciento de la electricidad que insume. Está instalando la tercera, pero sería subestimar el verdadero núcleo de la cuestión reduciéndola a los intereses de Francia.
El problema para Occidente en Africa es, en realidad, China. A lo largo de los años, Beijing ha instalado unas 2000 fábricas propias en distintos países del continente, una inversión indirecta cuyo monto el Banco Mundial estima en 33.000 millones de dólares. El comercio chino-africano fue por valor de 200.000 millones de dólares en el 2012 y aumenta a una tasa anual del 33,6 por ciento (www.chinadaily.com.cns, 19-7-12). Y luego, las inversiones en la explotación de materias primas, petróleo incluido: 90.000 millones de dólares hasta mediados del año pasado (www.businessinsider.com, 27-6-12).
La síntesis de la cuestión sería contener a China detectando a Al Qaida en todas partes, fatigado pretexto para intervenir militarmente. En Washington se habla ya de una larga guerra en toda la región del Sahel, que se extiende desde el Atlántico hasta el Mar Rojo. Un funcionario estadounidense se refirió a la intervención occidental en Mali: “Va a tomar mucho tiempo y tiempo significa que puede durar varios años” (www.washibgtonpost.com, 28-1-13). “Algunos altos funcionarios y mandos militares del Pentágono advierten que, sin una acción más agresiva de EE.UU., Mali podrá convertirse en un refugio para los extremistas” (www.latimes.com, 18-1-13).
La Casa Blanca diseña un plan para instalar una base permanente de aviones no tripulados en Africa, según The New York Times. Un funcionario declaró a este periódico que tal base “está directamente relacionada con la misión en Mali, pero también le daría al Africom una presencia más perdurable” (www.nytimes.com. 28-1-13). Como dijera el nuevo secretario de Estado, John Kerry, ante el Senado: “China está en toda Africa, repito, en toda Africa. Y están comprando contratos a largo plazo para la explotación de minerales. Y hay algunos lugares en los que no estamos en el juego. Y odio decir esto. Y tenemos que entrar” (www.upi.com, 24-1-13). “Cristal clear”, como dicen por allá.

La reconquista de África

Iadeg E571

La reconquista de África

por Manlio Dinucci

RED VOLTAIRE 30/1/2013

 

 

En el preciso momento en que el presidente demócrata Barack Obama reafirmaba en su discurso de investidura que Estados Unidos, «fuente de esperanza para los pobres, apoya la democracia en África», gigantescos aviones estadounidenses C-17 transportaban tropas francesas hacia Mali, donde Washington puso el año pasado en el poder al capitán Sanogo, entrenado en Estados Unidos por el Pentágono y la CIA, agudizando así los conflictos internos.

La rapidez que caracterizó el inicio de la operación militar, oficialmente para proteger Mali ante el avance de los rebeldes islamistas, demuestra que esta había sido planificada con mucha antelación por el [presidente] socialista [francés] Francois Hollande. La inmediata colaboración de Estados Unidos y de la Unión Europea, que decidió enviar a Mali especialistas militares a cargo de misiones de entrenamiento y comando, demuestra que la operación se planificó de forma conjunta entre Washington, París, Londres y otras capitales.

Las potencias occidentales, cuyas empresas transnacionales rivalizan entre sí tratando de acaparar los mercados y las fuentes de materias primas, se unen sin embargo cuando peligran sus intereses comunes, como los que hoy están peligro en África a causa de las revueltas populares y la competencia china.

Mali, uno de los países más pobres del mundo (con un ingreso medio por habitante 60 veces inferior al de los italianos y con más de la mitad de su población por debajo del umbral de pobreza), es sin embargo muy rico en materias primas: exporta oro y coltan, pero las ganancias van a los bolsillos de las transnacionales y de la élite local.

Lo mismo sucede en el vecino Níger, país más pobre aún (con un ingreso por habitante 100 veces inferior al italiano) a pesar de ser uno de los países más ricos en uranio, cuya extracción y exportación están en manos de la transnacional francesa Areva. No es por casualidad que, al mismo tiempo que emprendía la operación en Mali, París envió fuerzas especiales a Níger.

Situación similar a la de Chad, país cuyos ricos yacimientos de petróleo son explotados por la compañía estadounidense Exxon Mobil y por otras transnacionales (pero varias compañías chinas están comenzando a hacerse presentes). Lo que queda de las ganancias va a los bolsillos de las élites locales. El obispo comboniano [1] Michele Russo fue expulsado de Chad, en octubre de 2012, por haber criticado ese mecanismo.

Níger y Chad ponen también miles de soldados que, bajo las órdenes de los militares franceses, están siendo enviados a Mali para abrir un segundo frente. Lo que ha comenzado en Mali, con las tropas franceses como punta de lanza, es por lo tanto una operación de gran envergadura que, desde el Sahel, se extiende hacia el África occidental y oriental. Esta operación se conjuga con la que comenzó, en el norte de África, con la destrucción del Estado libio y las maniobras para ahogar, en Egipto y otros países, las revueltas populares.

Una operación a largo plazo que forma parte del plan estratégico tendiente a poner todo el continente africano bajo el control militar de las «grandes democracias», que hoy vuelven a África con casco colonial pintado con los colores de la paz.

 

posible colapso del Estado en Egipto

Iadeg E571

El ministro de Defensa advierte sobre posible colapso del Estado en Egipto

Moscú, 29 de enero, RIA Novosti.

El ministro de Defensa de Egipto, general Abdel Fatah al Sisi, alertó hoy sobre un posible colapso del Estado egipcio en un comentario que la prensa interpreta como advertencia del Ejército a los políticos.

“La continuación de la lucha entre diferentes fuerzas políticas (…) podría conducir a un colapso del Estado”, advirtió Al Sisi en un comentario que el Ejército egipcio publicó en su página de Facebook.

El general justificó el despliegue de las tropas en varias ciudades a lo largo del Canal de Suez al afirmar que el objetivo fundamental es proteger esta ruta acuática, vital para la economía de Egipto y para el comercio internacional.

Los militares han desempeñado un papel clave en la transición egipcia tras la caída de Hosni Mubarak y se han mantenido hasta ahora al margen del conflicto entre el presidente Muhamed Mursi, avalado por los Hermanos Musulmanes y otras fuerzas islamistas, y la oposición laica que les acusa de haber usurpado el poder.

Por consiguiente, la prensa  interpreta las palabras de Al Sisi como un toque de atención a los políticos, de que la paciencia del Ejército podría colmarse.

Mientras, en las principales ciudades egipcias continúan protestas multitudinarias en las que manifestantes exigen la dimisión de Mursi. En las provincias del este, adyacentes al Canal de Suez, se multiplican los partidarios de una secesión. El toque de queda, que Mursi decretó en Port Said, Ismailía y Suez, no se respeta y los militares enviados para dispersar a los manifestantes empiezan a hermanarse con ellos.

 
2011 Artículos y Noticias. Instituto Argentino de Estudios Geopolíticos - web: bello.daniel@yahoo.com.ar
Powered by Joomla 1.7 Templates